Santander, 1 de septiembre de 2010.- El secretario general de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA), Javier Garat, ha asegurado hoy en Santander que “el 60 por ciento de las especies marinas comerciales de la UE son desconocidas”, según datos de la Comisión Europea. Para subsanarlo, afirmó, la reforma de la Política de Pesca Común ha de “mejorar la investigación aplicada” y dotar de “mayor reconocimiento a los institutos de oceanografía”, para que puedan hacer su trabajo “con mejores condiciones”.
Garat hizo estas declaraciones en rueda de prensa junto al secretario general del Mar del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Juan Martín Fragueiro; el subdirector general de Investigación del Instituto Español de Oceanografía (IEO), Eduardo Balguerías, y el consejero de la Dirección General del IEO, Alberto González-Garcés, con motivo de su participación en el Encuentro ‘Sostenibilidad pesquera en los ecosistemas marinos’, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Por su parte, Eduardo Balguerías se mostró de acuerdo con Garat al afirmar que avanzar en el conocimiento de las especies marinas comerciales requiere “inversiones económicas y personal especializado” y que, actualmente, los institutos de investigación marina europeos “no tienen la capacidad de conocer el cien por cien de las especies”, ya que “no se está promoviendo la captación de investigadores dedicados a este sector” y cuentan con “poco dinero y personal”.
En otro orden de cosas, el representante de CEPESCA destacó que, mientras que en 1986 España tenía “cerca de 21.000 barcos, hoy apenas cuenta con 11.000”, lo que indica que “muchos pescadores han tenido que abandonar la actividad para adaptar su situación a los recursos disponibles y a la normativa comunitaria”. En su opinión, “es hora de recoger ese esfuerzo que se ha realizado en los últimos años” y promover “la sostenibilidad de los recursos desde un punto de vista económico, social y ecológico”.
Por otra parte, el secretario general del Mar consideró necesario “modificar la política pesquera actual”, que, a su juicio, no ha dado “los resultados esperados”. No obstante, puntualizó que hay elementos que “deben mantenerse”, como “la franja de las doce millas en la que cada país costero puede acceder a sus pesquerías tradicionales”.
Además, resaltó que España tiene que “mejorar su posición en el reparto de las cuotas de pesca que fija la Unión Europea para cada país”. “No buscamos que otros países nos pasen parte de sus cuotas, sino que haya mecanismos de flexibilidad en el caso de pesquerías específicas que permitan evitar los descartes”, concluyó.
Así mismo, añadió que la reforma tendría que “estar dotada de un presupuesto importante para hacer los ajustes”. Otro de los cambios que subrayó fue la importancia de “aumentar las cuotas individuales transferibles”, que ya utiliza España “en el caso del bacalao o el atún rojo”, puesto que, según dijo, la pesca debe formar parte del mercado libre para que haya intercambios entre los países.

