Bachelet recibe el Doctorado Honoris Causa de la UIMP y lo dedica “al tesón, la fuerza y la solidaridad” de los 33 mineros atrapados en Chile

De la Vega, madrina del acto, subraya el reconocimiento que adquirió durante su mandato la ex presidenta chilena al intentar derribar “el muro de la desigualdad de género”

Santander, 2 de septiembre de 2010.- La ex presidenta de Chile Michelle Bachelet ha dedicado hoy su nombramiento como Doctora Honoris Causa por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) “al tesón, la fuerza y la solidaridad” de los 33 mineros que permanecen, desde el pasado 5 de agosto, atrapados a casi 700 metros de profundidad en el norte de país.

“Sentimos una alegría enorme y una admiración a la lección de entereza y el admirable compañerismo que ellos nos han dado”, afirmó Bachelet en su discurso de investidura, en el que ejerció como madrina la vicepresidenta primera del Gobierno de España, Mª Teresa Fernández de la Vega, quien se sumó a las palabras de la ex presidenta y trasladó al pueblo chileno que todos los españoles comparten “su angustia y esperanza”.

En el mes en que Chile cumple 200 años de independencia, Bachelet recordó que, a pesar de haber alcanzado “un nivel de desarrollo medio”, todavía debe enfrentar “retos de gran envergadura para llegar a ser una nación plenamente desarrollada”. Entre ellos, destacó el de asegurar “condiciones laborales dignas y seguras a todos los trabajadores” ya que, a su juicio, en las actividades productivas “nada es más importante que la vida humana” y no se pueden aceptar las actitudes “desaprensivas o negligentes”.

En este sentido, la que fuera primera presidenta de Chile aseveró que los empresarios “deben asumir una responsabilidad” y el Estado “tiene la labor insoslayable” de “fiscalizar rigurosamente el cumplimiento de las leyes y normas establecidas para proteger la vida y la salud de los trabajadores”.

Precisamente, Bachelet consideró que “el sello” de su gobierno fue la “protección social” que se materializó en el “constante crecimiento del presupuesto de salud, educación y vivienda”, el “esfuerzo” por aumentar los empleos asalariados, el “fomento de la capacitación laboral” y la fiscalización para “asegurar que se cumplieran los derechos laborales”.

En su intervención, la que fuera primera ministra de Defensa en Iberoamérica reivindicó la acción política como “la posibilidad de mejorar la vida para todos”, en particular para quienes “históricamente han estado en desventaja” y señaló que, a pesar de que la política “suele ser mirada con recelo por mucha gente que tiende a desconfiar” de los partidos, “no es una utopía” concebirla como “un esfuerzo por humanizar la sociedad”.

Trayectoria de Bachelet

Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno lamentó que Bachelet sufriera el “terror de la dictadura en primera persona” y que conociera la clandestinidad y el exilio, y elogió su “responsabilidad, valor, honestidad y coherencia”. Gracias a esas “virtudes universales” pudo llevar a Chile a ocupar un lugar entre los países “política, social y económicamente más avanzados” y a un puesto de “liderazgo y responsabilidad” en Iberoamérica, según aseguró.

Sobre la presidencia de Bachelet, De la Vega hizo hincapié en que en las acciones que llevó a cabo “puso todo su corazón y llenó sus razones de ideales”, algo que en estos tiempos de crisis es, para muchos, “algo secundario” pero que el Gobierno de España, dijo, “no va a dejar atrás”.

Así mismo, subrayó el reconocimiento que adquirió “por el mundo entero” y “muy especialmente” por las mujeres, al intentar derribar durante su mandato “el muro de la desigualdad de género”. Por ello, hoy la población femenina “espera y apuesta” por que Bachellet siga trabajando por “el gran valor de la igualdad en los máximos puestos de responsabilidad internacional”.

En referencia a la crisis económica, la vicepresidenta del Gobierno indicó que para la recuperación es necesaria la “transformación” del modelo económico debido a que, en su opinión, es “incapaz de promover y asegurar el crecimiento sostenido y sostenible que demanda y merece la sociedad española”.

El rector de la UIMP alabó la “coherencia política” de la trayectoria de Bachelet y su afán por “conseguir un mundo más justo”. Recordó su labor al frente del Ministerio de Defensa Nacional de Chile, desde donde “promovió el acercamiento entre las fuerzas armadas y las víctimas de la represión” y se fraguó su “extraordinaria popularidad”.

Así, añadió que la doctora honoris causa por la UIMP fue “un instrumento de paz” desde su Ministerio de Defensa porque “defendió la paz sin amnesia, la justicia sin venganza y el imperio democrático de la ley sobre la primitiva ley del Talión”.

Ordóñez resaltó su llegada a la presidencia de Chile, donde ejerció un mandato que se distinguió por “una marcada sensibilidad social” que, a su juicio, se hizo “especialmente notoria” ante la crisis económica mundial. Sus iniciativas, concluyó el rector, “reforzaron de manera decisiva su popularidad entre la ciudadanía”.

Al acto, celebrado en el Palacio de La Magdalena, asistieron el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez; el presidente del Parlamento cántabro, Miguel Ángel Palacio; la vicepresidenta del Gobierno regional, Dolores Gorostiaga; los consejeros de Sanidad, Luis Truan, y de Industria, Juan José Sota; el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, o el director de la Fundación Comillas, Ignacio Gavira, entre otras autoridades.