El investigador Eduardo Escrich asegura que el aceite de oliva “ayuda a prevenir” el cáncer y a que la enfermedad “avance más lenta”

Santander, 14 de julio de 2011.-  El investigador y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) Eduardo Escrich ha asegurado en Santander que el aceite de oliva “ayuda a prevenir” el cáncer y a que la enfermedad “avance más lenta”. Así, explicó que estudios recientes han demostrado que “frena” la proliferación celular y genera cambios en la célula del tumor que le llevan a morirse, en un proceso denominado apoptosis.

“Lo que comemos tiene que ver con la salud y el cáncer”, declaró Escrich tras su participación en el Seminario ‘El aceite de oliva esencia de la cultura, la vida y la dieta, en el Mediterráneo’ en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde pronunció la ponencia ‘¿Hay algo más que grasa para la protección del cáncer?’.

En la misma línea, el investigador agregó que pruebas clínicas realizadas en personas que siguen una dieta basada en el aceite de oliva demuestran que los tumores son “de menor grado de malignidad”, aunque reconoció que a pesar de todas las propiedades beneficiosas del “oro líquido”, no se puede pensar que con el consumo de un alimento “puedes frenar” una enfermedad como el cáncer.

Escrich recomendó emplear el “sentido común” en la alimentación y “nunca comer más de lo que se gasta con el ejercicio”, no solo por el cáncer sino “por la salud en general”. Así, aconsejó consumir los alimentos que componen la pirámide nutricional de la dieta mediterránea y, en cuanto a la cantidad de grasa que se debe consumir diariamente, “que no supere el 25 o 30 por ciento” de las calorías totales de la dieta.

Además, el profesor de la Facultad de Medicina de la UAB invitó a un consumo “moderado” de 50 mililitros al día -el equivalente a 4 o 6 cucharadas soperas- bien sea en crudo o cocinado, y subrayó la importancia de la calidad del producto, porque “únicamente” el virgen extra tiene “todos los componentes”.

Finalmente, insistió en que es “fundamental” que se mantenga el consumo del aceite de oliva “durante toda la vida”, por lo que apostó por la educación desde la niñez para desde pequeños se obtenga “un correcto hábito dietético”. “Los políticos tienen mucho que hacer en este sentido, apuntó Escrich.