La guitarrista noruega Bettina Flater defiende el flamenco como un “arte que está muy vivo” y en el que “no se deja de experimentar”

Santander, 30 de agosto de 2012.-  La guitarrista y cantante noruega Bettina Flater ha defendido en Santander que el flamenco es un arte que está “muy vivo” y en el que “no se deja de experimentar, probar nuevas fusiones y hacer incluso locuras”. Asimismo, aseguró que además de “los grandes nombres” de este arte, como Vicente Amigo, Paco de Lucía o Tomatito, hay muchos guitarristas jóvenes “de un grandísimo nivel”.

Entre el Festival de Jerez, donde ganó junto a una compañía de danza tradicional de Marco Flores el Premio de la Crítica, y Bienal de Flamenco, Flater ha participado en el ciclo cultural ‘Noches en la Biblioteca’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde presentó el lunes su primer disco en solitario ‘Women in me’, que salió a la luz a finales del mes de mayo.

“Es como mi bebé, gracias a él he aprendido mucho y he crecido bastante”, dijo orgullosa la guitarrista sobre su proyecto personal, sin olvidar que para llevarlo a cabo ha contado con la ayuda de muchos amigos que “han sido muy generosos poniendo su corazón”. Le ha gustado tanto la experiencia que, adelantó, ya tiene “muchas ganas” de sacar el segundo.

Según anunció, ya tiene escritos “casi todos los temas” y seguirá la misma línea de ‘Women in me’, en el que cada una de las canciones está dedicada a una de las mujeres que han marcado su vida, como Beryl Markham, Mary Wollstonecraft, Harriet Tubman y Clara Schumann, entre otras. “La idea es hacer cuatro discos, uno de cada elemento: tierra, agua, fuego y aire”, explicó.

Flater confiesa que conoció la guitarra flamenca “por casualidad” y, desde el principio, le llegó “muy dentro”, por lo que empezó a dar clases, primero en Noruega y más tarde en Sevilla, donde le costó adaptarse porque “el choque cultural era muy grande”. “Guitarrista noruega, vegetariana…no me gustaba ni el vino ni el jamón, allí me veían como un bicho raro”, recordó la artista. Sin embargo, años más tarde, ciudades como Madrid le han “tratado realmente bien”.

“No ha sido fácil integrarme en el mundo del flamenco, pero las barreras más grandes las tenemos dentro”, afirmó Flater, quien añadió que al final “tienes que creer, porque el mundo externo es un reflejo del interno y hay que ser siempre positivo”. Asimismo, apuntó que aunque al principio no fue sencillo, el ser “tan diferente” tiene la ventaja de “llamar la atención”.

Para Flater su vida es, ahora mismo, “ideal” a pesar de la crisis económica que, aseguró, “no ha afectado” a su carrera ya que, “por suerte”, tiene “más trabajo que nunca”. No obstante, comentó que sí observa “en el ambiente” que compañeros de profesión están “trabajando menos, o más pero por muy poco dinero”. En este sentido, reivindicó que es precisamente en estos tiempos de escasez económica cuando el arte es “más necesario, clave y esencial”, porque sirve para “dar esperanza a la gente”.