JOSÉ SACRISTÁN: “NUNCA EL CINE ESPAÑOL HABÍA ALCANZADO EL NIVEL DE PROYECCIÓN INTERNACIONAL QUE TIENE AHORA”

El actor José Sacristán , que estuvo ayer participando en el ciclo Interpretamos para ti. Actores construyendo personajes para el cine español, organizado por la UIMP en Valencia, cree que, actualmente, en el cine español se observa una corriente renovadora en la forma de interpretar que, a su juicio, le beneficia.

“Antes había mucha tendencia a la declamación, a la perfecta pronunciación y los actores de hoy tienden más al realismo y a la naturalidad”- dijo Sacristán, a la vez que destacó la gran proyección que tiene el cine nacional más allá de nuestras fronteras. “Nunca el cine español había alcanzado la proyección internacional que tiene ahora”.

En este sentido, el consagrado actor madrileño recordó el salto a Hollywood de intérpretes como Javier Bardem o Penélope Cruz, cuyas experiencias en la meca del cine hubieran sido inimaginables para generaciones precedentes.

Respecto a sus proyectos futuros, Sacristán avanzó que tiene dos películas en distintas fases de preparación: una con David Trueba, que se estrenará en agosto y otra con Javier Rebollo, que se rodará en Argentina.

El niño que llevamos dentro

José Sacristán estuvo comentando en el Palau de Pineda su visión sobre el oficio del actor durante el coloquio posterior a la proyección de la película El viaje a ninguna parte (Fernando Fernán Gómez, 1986), protagonizada por él junto a Juan Diego, María Luisa Ponte, Gabino Diego y Fernando Fernán Gómez.

Sacristán aseguró que, después de 50 años de carrera, el principio básico que le mueve es “no perder la capacidad de inocencia y de sorpresa para que sigamos jugando y para mantener vivo el niño que llevamos dentro”. Todo lo demás son “valores añadidos”.

También se refirió a la formación de actores y manifestó bastante desconfianza respecto a muchos profesores de arte dramático que practican “una especie de regodeo intelectual sobre exquisiteces” y “especulan con los sentimientos de los que van a aprender”

“El conocimiento de una disciplina como esta hay que administrarlo y ponerlo donde corresponde”- aseveró, a la vez que dio consejos como “tener conocimiento de uno mismo”  y “someterse a la disciplina de la cámara, un instrumento sensible y orientador, que te exige que digas la verdad”.

Respecto a su forma de trabajar, confesó: “mi método es mitad Stanislavski, mitad la Niña de los Peines”. Le gusta buscar “el otro lado del personaje” y piensa que hay una “sensualidad latente” entre éste y el actor.

Por otro lado, José Sacristán, cuyo paradigma de buen actor es Fernando Fernán Gómez- “lo abarcaba todo”- cree que  es en Argentina donde están los mejores talentos del arte dramático del mundo y que allí  se ha ido gestando un buen movimiento de teatro alternativo, del que recomendó al grupo Timbre 4, dirigido por Claudio Tolcachir.