El actor Tristán Ulloa, que ayer estuvo participando en el ciclo “Interpretamos para ti. Actores construyendo personajes para el cine español”, organizado por la sede valenciana de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, asegura que los profesionales de su oficio “están sintiendo la crisis” de manera notable.
“Conozco a actores de primera línea que no tienen para pagarle el colegio a sus hijos”- se lamentó Ulloa, quien define a los actores como “valores en un mercado, que pueden estar al alza o a la baja”.
No obstante, el protagonista de Lucía y el sexo, que después de triunfar con la película de Julio Medem no recibió ofertas durante un año, reconoce que “el que quiera dedicarse a esto tiene que reconocer la inestabilidad de la profesión”, por lo que aconseja “diversificar los proyectos”.
En este sentido, Tristán Ulloa confesó que sus planes de futuro pasan por dirigir alguna película en Argentina, donde ha trabajado como actor, ya que “en épocas de vacas flacas, los argentinos son capaces de hacer el mejor cine”. “Me apetece mucho trabajar como director en Argentina”-aseveró.
Sin embargo, Ulloa ve bastante improbable dar el salto a Hollywood : “cada uno tiene que saber quién es y lo que puede aportar. Yo creo que tengo más posibilidades de trabajar en coproducciones con Latinoamérica o Europa que en Estados Unidos, donde hay muchos actores como yo que, además, dominan el idioma”.
Tristán Ulloa, que en 2007 ya se estrenó como director gracias al largometraje Pudor, realizada junto a su hermano David, aboga por que se busquen nuevas vías de financiación para el cine español y no ve mal la propuesta de incentivar a inversores privados mediante ventajas fiscales.
Por otro lado, el actor criticó a los que “arremeten sistemáticamente” contra el cine español y se refieren a él como un género aparte. “¿Qué tiene que ver Jaime Rosales con Daniel Monzón? No se puede meter todo en el mismo saco”- manifestó al respecto, a la vez que calificó de “injusta” la tendencia a señalar al colectivo de artistas cuando se habla de subvenciones, “como si fueran los únicos que las recibieran”.
Éxito de Gran reserva
Cuando a Tristán Ulloa le ofrecieron el papel de Miguel Cortázar en la serie de TVE Gran reserva, llevaba diez años sin trabajar en televisión. Para el actor, el éxito alcanzado por esta historia de intrigas familiares ambientada en el mundo vitivinícola le ha aportado, principalmente popularidad y estabilidad económica, además de permitirle compaginar este trabajo con otros proyectos.
De hecho, según Ulloa, la fama que le había dado la serie fue un buen reclamo para atraer público al Teatro Español, donde estuvo interpretando la obra “Regreso al hogar”, de Harold Pinter.
Para Tristán Ulloa, las principales características con las que ha de contar un actor son “humildad y generosidad” y cree que la construcción de un personaje es “un ejercicio de mucha confianza con el director”.
El actor nacido en Francia, pero criado en Galicia, estudió en la RESAD y en el Estudio Juan Carlos Corazza, aunque cree que los estudiantes de Arte Dramático tienen que “quedarse con las herramientas que realmente les sirvan” y reconoce que hay actores que sin haber pasado por una escuela tienen una técnica “depuradísima”, como Michael Caine.


