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“El planteamiento de los independentistas se volvió contra ellos, no se puede romper un Estado democrático moderno”

Santander. – El encuentro Reflexiones ante el separatismo catalanista que se celebra este jueves 16 de junio en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo ha comenzado con una ponencia del presidente de Societat Civil Catalana, Rafael Arenas García. La charla ha sido introducida por Rodrigo Martínez-Val, Vicerrector de la Universidad, y José María Martínez-Val, director del encuentro, y se ha centrado en El separatismo catalán actual en una España constitucional y democrática.

En esta jornada han participado, además, Ignacio Buqueras y Bach, presidente de la Fundación Independiente, Juan E. Iranzo, catedrático de Economía Aplicada, Joaquín Leguina, ex presidente de la Comunidad de Madrid, y Joaquim Coll, vicepresidente de Societat Civil Catalana.
Rafael Arenas ha señalado que España es la tercera nación del mundo cuyo pasaporte permite entrar en más países sin necesidad de obtener un visado, y ha apuntado que este dato es importante, ya que uno de los argumentos de los separatistas es que "España es un país fracasado".
El presidente de Societat Civil Catalana ha organizado su ponencia con un relato cronológico a partir de 2006, cuando el nuevo Estatuto se vendió como un enfrentamiento entre Cataluña y el resto de España y dio lugar a una etapa de conflicto y división en la sociedad catalana.
El 15-M fue, en su opinión, otro punto clave: "A los independentistas les parecía mal, porque era una oportunidad para que los catalanes se identificaran con España". Arenas ha asegurado también que la estrategia separatista dio otro paso al frente con Artur Mas, y en 2012 llegó un planteamiento totalmente rupturista con la Diada. Fue el año en el que se dio "el pistoletazo de salida para el proceso independentista".
En esta línea, Arenas ha criticado que los nacionalistas se inventaran el concepto de "ampliación interna" para convencer a los catalanes de que con la independencia no tendrían que salir de la Unión Europea. Sin embargo, "el planteamiento de los independentistas se volvió contra ellos, porque no se puede romper un Estado democrático moderno y socio de la Unión Europea".
El punto culminante del movimiento independentista fue, en opinión de Arenas, la Diada de 2013, en la que parecía que podían conseguir unir a la sociedad catalana y llegar así a la secesión. Por ello, en este año nació Societat Civil Catalana y surgieron movimientos que no estaban de acuerdo con lo que estaba pasando. De esta manera, se llegó a hablar de una "sociedad catalana dividida".
Otro de los puntos analizados por Rafael Arenas ha sido el desafío al Estado de Derecho que empezó con la "consulta" del 9 de noviembre. El presidente de Societat Civil Catalana ha aclarado, sobre este tema, que "el problema no es el independentismo, sino el incumplimiento de la ley".
Así, Arenas ha reivindicado el derecho a decidir de los ciudadanos, pero no sólo los catalanes, ya que "es un derecho colectivo" y "siempre estarán afectados los que están a favor del resultado y los que no". Según el presidente de Societat Civil Catalana, "los independentistas creen que los que tienen que decidir son los residentes en Cataluña", pero es el conjunto de españoles el que debe decidir "porque perderían derechos" con la separación de la comunidad catalana. Como cierre de su ponencia, ha defendido la unidad de la nación, ya que "España es un país diverso que tiene que estar orgulloso de su diversidad".

Fotografía: Esteban Cobo