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“Los refugiados políticos y económicos no somos turistas, porque huir de un país va más allá de tu propia voluntad”

Santander.- "Los que somos refugiados políticos o económicos no somos turistas. Se huye de un país más allá de tu propia voluntad". Quien dice esto es Nazanin Armanian, que llegó a España en 1983 huyendo de la represión del gobierno del Ayatolá Jomeini y que ha participado en la segunda jornada del encuentro Libertad de circulación, derechos humanos y seguridad de las fronteras que se celebra estos días en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.


Por haber vivido en primera persona el drama de ser refugiado no ha dudado en señalar que no está de acuerdo con quienes "miran a millones de personas desde el punto de vista de la seguridad". Y ha añadido que "si se quieren evitar los atentados terroristas hay que ir a la raíz del problema". ¿Cómo? Averiguando "por qué huyen de su país y quiénes son los responsables de esta huida", ha apuntado. "Millones de refugiados sirios aparecen ahora, cuando hace tres o cuatro años no estaban, y hay que solucionar por qué vienen, no evitar que vengan", ni tampoco mandarles de vuelta, porque "algunos países siguen en guerra aunque hayan declarado que hay paz y democracia. No puedes enviarles ahí".

También ha asegurado que si la población de los países en conflicto tuviera sed de venganza, por los abusos que se cometen en las guerras, "en el mundo tendríamos sesenta millones de terroristas de Oriente Medio".
Esta profesora de Relaciones Internacionales de la UNED ha comenzado su ponencia con unas pinceladas sobre qué ha ocurrido en su país de origen, Irán, en los últimos años. Así ha comentado que la adopción de una república islámica es un hecho histórico, pues "es la primera vez, desde la Edad Media, que unos religiosos están en el poder". Una situación nueva para un país "no árabe" donde tuvieron que hacerse "al Islam político, un Islam árabe ajeno a la cultura de la mayoría de los pueblos musulmanes". Después llegó la guerra contra Irak y desde entonces, la zona de Oriente Medio ha sido un auténtico polvorín.
Irak, Afganistán y Siria
Y todo por dos palabras: importancia geoestratégica. Un hecho que se convierte en el mayor atractivo de estos países, pero también en su perdición. Dos ejemplos que ilustran esta situación son Irak y Afganistán. Sobre el primero, Armanian ha explicado que la guerra de Irak no fue ni por las armas de destrucción masiva ("no había, lo sabíamos mucho antes de empezar la guerra") ni por petróleo ("ya estaba controlado por los europeos"), sino por su importancia geoestratégica: "El motivo de la destrucción total y de su ocupación fue porque Irak es el corazón de Oriente Medio", ha asegurado la politóloga iraní.
A Afganistán lo ha definido como "el país más estratégico del planeta", vecino de tres de las naciones que forman el BRICS (asociación económica y comercial entre las naciones emergentes: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y donde, a juicio de Armanian, la guerra fue por causas propagandísticas. Según ella, el discurso partió de que "en parte fuimos para liberar a las mujeres afganas de su burka. Esto fue parte de la propaganda: además de que allí son terroristas, malos, bárbaros, vamos a salvar a sus mujeres. Pues la mayoría de las mujeres musulmanas del planeta no llevan velo y en Afganistán, incluso durante el gobierno talibán, fue un grupo minoritario el que llevó burka".
Por ello, ha asegurado que "la manipulación propagandística es el preludio de lanzar una guerra, porque no nos pueden decir: 'Vamos a Afganistán porque es un país muy estratégico y allí mataremos a mucha gente porque le interesa a cuatro multinacionales de petróleo, gas o armas".
Después de hablar de "la guerra invisible" de Yemen, donde "desde marzo de 2015 están sufriendo bombardeos todos los días con el pretexto de que un grupo de terroristas chiitas quiere tomar el poder, cuando lo que ocurre es que Arabia Saudí (sunita) quiere recuperarlo", Armanian ha hablado de la situación que atraviesan los refugiados sirios, que "salen porque hay una tremenda batalla entre las cuatro potencias de la región (Israel, Iran, Turquía, Arabia Saudí) que quieren la hegemonía, más las potencias extranjeras (Francia, Estados Unidos y Rusia)".
Para cerrar su ponencia, No es la dictadura, ni la religión: la geopolítica que ha generado 18 millones de refugiados, la también escritora ha sido clara: "Hay intereses políticos, militares y energéticos detrás de estas megaguerras que están ocurriendo". ¿El resultado? "Una batalla mundial por ciertas regiones del mundo que es lo que produce refugiados".

Fotografía: Esteban Cobo