Alejandro Amenábar, el “joven maestro” del cine español, recoge el Premio UIMP a la Cinematografía

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Santander, 5 de septiembre de 2023-. La exposición ‘Huellas’ del fotógrafo Pablo Hojas —fallecido el pasado año— recoge una instantánea donde un joven Alejandro Amenábar posa, en el Palacio de la Magdalena, junto a Agustín Díaz Yanes, Moncho Armendáriz y Manuel Gutiérrez Aragón. Una fotografía que ha sido recordada durante el acto de entrega del Premio UIMP a la Cinematografía al director de ‘Tesis’, a esa “joven promesa” a la que no tardaron en llamar “maestro” por su forma de entender y plasmar el séptimo arte, pero al que Manuel Gutiérrez Aragón y José Luis Cuerda llamaron desde los inicios “un joven maestro”. Así lo ha escrito el director cántabro, que no ha podido acudir al acto, pero que ha dejado escrita una laudatio donde ha destacado —en voz de la vicerrectora de Relaciones Institucionales y Programación de Actividades, Matilde Carlón— las capacidades cinematográficas de Amenábar, de una carrera a la que no le faltan reconocimientos y que hoy ha sumado el otorgado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Las palabras de Manuel Gutiérrez Aragón han definido a un director de cine al que ha puesto al nivel de Stanley Kubrick o Roman Polanski por saltarse “los balbuceos” propios de los inicios; un director al que “se le consideró dueño de un lenguaje cinematográfico ya formado” desde el principio de su carrera; aquel cineasta que ya aportó “una puesta de escena con un punto de vista decisivo para entenderlo todo”. Gutiérrez Aragón ha concentrado todas esas capacidades en ‘Los Otros’, un largometraje que unirá a Amenábar siempre con Cantabria por haber rodado aquí el final de la cinta protagonizada por Nicole Kidman, para cerrar concediéndole otro halago: “Alejandro Amenábar es uno de los directores que más ha contribuido a la renovación del cine de nuestro tiempo”.

Alejado de formalismos por su “desconocimiento” del protocolo y por esa timidez asociada a su figura, el homenajeado ha reconocido abiertamente la ausencia de discurso, aunque ya con el galardón en sus manos ha situado a Santander y la UIMP a la altura de Berlín, Venecia y San Sebastián en la tourné realizada hace más de dos décadas cuando “empezaba en esto del cine”. En un ambiente académico, Amenábar ha rescatado a ese alumno universitario “contestatario” que fue como “desafío hacia mí mismo”, pero también para reivindicar el espacio universitario “más que nunca ante una sociedad dominada por la inmediatez y el exceso de ingenuidad”.

Enfrascado en el que será su siguiente proyecto cinematográfico —del que no ha desvelado nada más allá del deseo de empezar a rodar el próximo año— Amenábar sí ha hecho balance de una carrera de la que le gustaría “pensar que guarda coherencia y, aunque a veces, hago una película casi por oposición a la anterior, me gustaría pensar que en mi carrera hay una coherencia formal”. Algo que no le ha impedido acercarse a diferentes géneros, encontrando en el histórico esa forma de “conocer lo que no se sabe”, una curiosidad que le acompaña desde siempre y a la que ahora sacia profundizando en diferentes momentos de la historia.

Hay que esperar para conocer ese proyecto, pero hay una cuestión que no será un secreto, en esa nueva película y en cualquier otra se verán trazos de ese “cineasta del Renacimiento” como le ha definido el rector de la UIMP, Carlos Andradas, por su cara más polifacética que presenta a un Amenábar director, guionista y compositor de las bandas sonoras de películas que invitan a la reflexión, pero siendo capaz de llegar a todos los públicos.

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