El “bienestar, la calidad y la participación” de los pacientes, bases para la Salud Digital

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Santander, 29 de agosto de 2023-. El sistema sanitario español camina hacia una Salud Digital que sea más eficiente en costes y que esté orientada a mejorar la experiencia y aportar valor a pacientes y profesionales. Un camino que implica que las herramientas digitales estén orientadas hacia la accesibilidad, la usabilidad y la seguridad de los pacientes. El momento en el que se encuentra el Sistema Sanitario en este contexto está siendo analizado en el curso ‘Salud digital basada en valor: hacia el factor humano y la medicina de precisión’ de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), del que han dado algunos detalles en rueda de prensa Santiago García Blanco, investigador en Salud Digital, y Rocío Montalbán Carrasco, subdirectora general de Salud Digital del Gobierno de Cantabria. El curso cuenta con la colaboración de Clúster Tera y Janssen Cilag.

Ambos han expuesto algunos de los beneficios de la Salud Digital, pero también el trabajo que hay que realizar para conseguirlos empezando por enfocar las tecnologías al “bienestar y calidad de vida de los pacientes”, siendo ese valor “reportado por el propio paciente”. En esta línea, Santiago García ha indicado que “los pacientes tienen que estar más presentes, participar más, incluso, en las políticas sanitarias” otorgándole a la Salud Digital un poder de mejora sobre la equidad entre territorios que se lograría con soluciones como las teleconsultas o las telemonitorizaciones. Rocío Montalbán, además, ha destacado la evaluación en red que se desarrolla en Cantabria en el proyecto ‘Oncología en red’ y a nivel nacional con la ‘Red Únicas’ que permite acceder a este sistema a los pacientes pediátricos con enfermedades raras y poder ser evaluados por los profesionales de los centros de referencia.

Ante estas ventajas aparecen unos inconvenientes centrados en la seguridad de los datos, en la protección y en el almacenamiento de los mismos ante los datos “masivos” que genera el sistema sanitario. “Hay una disposición legal que permite el uso anonimizado de los datos para potenciar la investigación y la innovación y en cuanto a la seguridad tenemos que prestar atención y tomar medidas técnicas, organizativas y formación de los profesionales”, ha expuesto el investigador, que ha precisado que “tenemos que asegurar que haya métodos alternativos para en momentos críticos dar soporte a esa actuación”.

Medicina de precisión e Inteligencia Artificial

Otra de las vertientes analizadas ha sido la implicación de la Inteligencia Artificial, una tecnología que ya ha sido utilizada en Cantabria en “procesos auxiliares” como el robot Jano en la citación covid, además de la aplicación utilizada en la red de farmacias y que permitía la lectura del test de antígenos. “Hay procesos de análisis de imagen donde la evidencia demuestra que la IA mejora el ojo humano en el diagnóstico y se está empezando a implantar en centros de referencia. Esperamos grandes cosas, pero hay que tener en cuenta que la IA sería un copiloto, nunca va a sustituir al profesional”, ha explicado García.

Por último, Montalbán ha puesto en valor que todas estas herramientas permitirán “tratamientos más adecuados y evitar ciertas intervenciones porque se puede predecir el éxito”, así como una reducción de las molestias en el paciente, el tiempo de hospitalización ante una intervención con los consiguientes beneficios para “el sistema y el propio paciente”.

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